FSC-CCOO Medios de Comunicación, Artes, Cultura, Ocio y Deporte | 21 julio 2026.

El Sector de Medios destaca la importancia de abordar la salud mental con perspectiva de género en el entorno laboral

  • Ana Martínez participa como ponente en un panel internacional sobre la influencia del mundo laboral en la salud mental de las personas trabajadoras, en el marco del Comité Ejecutivo de UNI-MEI que se celebra en Lisboa

03/12/2025.
Ana Martínez participa como ponente en un panel internacional del Comité Ejecutivo de UNI-MEI en Lisboa.

Ana Martínez participa como ponente en un panel internacional del Comité Ejecutivo de UNI-MEI en Lisboa.

La secretaria general del Sector de Medios de Comunicación, Artes, Cultura, Ocio y Deporte de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de Comisiones Obreras (FSC-CCOO), Ana Martínez, ha participado, como ponente, en un panel internacional en el que se ha debatido la influencia del mundo laboral en la salud mental de las personas trabajadoras.

La intervención de Ana Martínez se enmarca en la reunión donde, entre otros asuntos, se está analizando la importancia de abordar la salud mental con perspectiva de género en el entorno laboral. El panel ha contado también con las experiencias de sindicatos de Reino Unido y Canadá.

En su explicación, la secretaria general del Sector de Medios ha incidido en el hecho de que la salud mental es ya un asunto de Salud Pública y, pese a ello, durante años fue relegado, por lo que desde CCOO se ha venido señalando la influencia del trabajo en estos problemas. “Aunque nuestras demandas tardaron en escucharse, la incorporación del tema a la agenda social y política ha abierto por fin el debate sobre cómo el ámbito laboral afecta a nuestra psique y a nuestro bienestar”, ha manifestado.

Martínez ha recordado que España cuenta con una Ley de Prevención de Riesgos Laborales desde 1985, que obliga a vigilar y prevenir los riesgos psicosociales (estrés, acoso, burnout…). Sin embargo, ha añadido, las evaluaciones se han centrado casi solo en riesgos físicos, especialmente en sectores con alta siniestralidad, y la evaluación psicosocial ha llegado tarde y en buena medida por la insistencia sindical.

Desde un enfoque feminista, la secretaria general del Sector de Medios ha advertido que esta cuestión no afecta igual a hombres y mujeres. La pandemia y el teletrabajo acelerado marcaron un punto de inflexión. Y es que, como ha destacado, para muchos hombres la flexibilidad se interpreta como palanca de productividad mientras que, para muchas mujeres, como ampliación de las tareas de cuidado, con efectos negativos en su carrera.

Por todo ello, Martínez ha puesto el foco en la labor como sindicato de CCOO y, en concreto, del Sector de Medios de Comunicación, Artes, Cultura, Ocio y Deporte, al incorporar la evaluación y detección de riesgos psicosociales en convenios y, especialmente, en los planes de igualdad obligatorios en empresas de más de 50 personas. “Exigimos evaluaciones bienales con perspectiva de género y un plan de desconexión digital. Esta evaluación debe contemplar condiciones específicas: menstruaciones dolorosas (como en la endometriosis), embarazo, lactancia y menopausia”, ha explicado.

Como ha expuesto, toda actuación debe partir de una evaluación rigurosa y de la mejora de las condiciones de trabajo, no de intervenciones individuales aisladas. Además, el proceso ha de usar métodos con base científica, adecuados jurídicamente y sensibles al género, haciendo uso de cuestionarios validados y fiables; de la identificación de las condiciones de trabajo sin rasgos personales; de la capacidad para analizar el conflicto trabajo‑vida y la exposición por sexo; así como la participación real de la dirección, la representación sindical y la plantilla en todas las fases.

De este modo, la Secretaria General del Sector de Medios ha resumido que en el diálogo social estatal se defienden dos prioridades: regular de forma específica la exposición a riesgos psicosociales, actuando en origen; y actualizar el cuadro de enfermedades profesionales para incluir los daños a la salud mental y reconocer los trastornos mentales de origen laboral como enfermedad profesional.